Según ha explicado la formación, tras analizar la situación se ha detectado que muchos de los objetos abandonados en las calles muestran indicios de manipulación intencionada, al tratarse de enseres —colchones, sanitarios, etc.— que no proceden de limpiezas domésticas habituales y que aparecen de forma sistemática en puntos concretos de la localidad. Desde las filas populares apuntan a la existencia de una "mano negra" interesada en ensuciar deliberadamente Cieza.
El PP sostiene que el hecho de que la basura sea "el único y exclusivo argumento" de la oposición demuestra, a su juicio, que el municipio avanza y que los grupos críticos carecen de un proyecto alternativo para la ciudad.
La formación insiste en que se trata de un problema estructural heredado de anteriores gobiernos, y recuerda que la propia oposición no logró resolver esta cuestión cuando gestionaba el Ayuntamiento, pese a que —según afirman— existen testimonios gráficos de la época que reflejan una situación similar a la actual.
El Partido Popular resume la gestión de residuos en tres factores: la gestión técnica, la falta de civismo de una minoría de vecinos —sobre la que la administración no puede actuar directamente de forma preventiva— y un coste económico "desorbitado".
Frente a esta situación, el equipo de gobierno asegura haber puesto en marcha una campaña especial de limpieza y una intensificación de la vigilancia, que se está traduciendo en la apertura de expedientes sancionadores y multas a quienes incumplan la ordenanza municipal. El Ayuntamiento recuerda que Cieza dispone de un Ecoparque para el depósito correcto de residuos y de un servicio telefónico gratuito de recogida de enseres, pensado precisamente para evitar que estos objetos acaben en la calle.
El PP concluye reafirmando su compromiso con la limpieza del municipio y asegura que continuará aplicando "todas las medidas técnicas, legales y sancionadoras necesarias", priorizando el bienestar vecinal "por encima de los intereses partidistas".